Le Corde Sensible. Magritte

Le Corde Sensible. Magritte
Le Corde Sensible. Magritte, 1960

martes, 17 de enero de 2017

4 máximas para vivir mejor la vida

Durante mi formación como psicóloga de emergencias, tuve la suerte de tener un profesor maravilloso, Javier Gomez Segura. Desgraciadamente en estos días se cumple un año de su fallecimiento. Javier era psicólogo, guardia civil, y "superviviente" (como le gustaba a él definirse) del atentado de ETA de la Plaza de Republica Dominicana en 1986. Era una persona sabia, lo que algunos llaman "un alma vieja".
 
Y en la primera clase que recibí de él, nos contó que él había descubierto que para vivir la vida de la mejor manera posible, había tres grandes "Máximas"; y realmente encierran gran sabiduría, por lo que las comparto aquí.
 
1.- "Lo que é, é": Las cosas son como son, no como te gustaría que fueran. Y ese es el primer paso para empezar a solucionarlas o a aceptarlas, si no hay manera de cambiarlas. Todo el tiempo que invertimos en quejarnos o en fantasear (que no en buscar soluciones) como sería si las cosas fueran diferentes, será tiempo perdido.
 
2.- "Lo bueno cuesta": Todo lo que merece la pena en la vida requiere esfuerzo y trabajo. La llamada "Sociedad del Bienestar" nos incita continuamente a la "ley del minimo esfuerzo", y por tanto, a no trabajar para conseguir nuestras metas y propósitos.
 
3.- "Al final, tú Eliges": Tú eliges cómo te quieres comportar ante lo que te sucede; no puedes elegir lo que te pasa, pero sí lo que hacer con ello y como reaccionas.

Yo, con el tiempo, he añadido una más:
 
4.- "Invierte el máximo tiempo posible en quien te importa y quien te aporta". Al final, tenemos un tiempo limitado en esta vida; también podemos elegir, aunque sea un poco, en qué y quién lo invertimos.Todo el tiempo que invirtamos en personas que no nos importan y/o no nos aportan nada, será tiempo perdido... que no podremos recuperar.

domingo, 1 de enero de 2017

¿Por qué cuesta tanto cumplir los Propósitos de Año Nuevo? ¿Y si haces algo distinto esta vez?


Cada año por esta época, casi como una tradición más, nos planteamos “propósitos de año nuevo": Aprender inglés, Perder X kgs, Ir al gimnasio, Dejar de fumar.... Y muchas veces, hacia mediados de febrero, tales propósitos se han.... "desvanecido". Allí estaremos, tirados en el sofá, habiendo ido a la academia o al gimnasio "una o ninguna vez", y comiendo algún tipo de alimento delicioso pero no muy "orientado" a la pérdida de peso.. 

Si esto te suena familiar, no estás solo/a... Incluso definiendo bien los objetivos (más información aquí), los estudios revelan que sólo el 8% de las personas consiguen realmente cumplir sus Propósitos de Año Nuevo. 

 ¿Por qué nos pasa eso? 

 Quizá el problema está precisamente en el concepto de "Propósito"; los "Propósitos" de Año Nuevo tienen un cierto "tufo" de obligación y rigidez.... "tengo que/debo" ir al gimnasio, hacer dieta, ir a clase.... Y además lo planteamos en términos absolutos "Lo hago/No lo hago".

Por un lado, el mero hecho de "tener que" hacer algo ya nos estresa; muchas mentes "odian" el concepto de "obligación". ¿Cuántas obligaciones tenemos ya a lo largo del día? ¿De verdad me voy a poner una más? ... En el momento de ponernos "manos a la obra", nuestra propia mente puede boicotear nuestros más decididos esfuerzos "¿Ahora al gimnasio/academia? ¿Con lo cansado/a que estoy?"¡Si ya hago esfuerzos todo el rato simplemente para poder llevar la vida que llevo!"  Y en cuanto cedemos una o dos veces al "boicot" momentáneo de nuestra mente, abandonamos la lucha, y nos dejamos llevar por nuestros hábitos de siempre.

Por otro lado, el plantearnos "retos" en términos absolutos, no deja espacio al hecho, real, de que somos humanos y, por tanto, de vez en cuando "nos salimos" del camino.

¿Qué podemos hacer para cambiarlo? 
Una buena sugerencia es plantearnos una "Dirección" para este año, en vez de "Propósitos". La palabra Propósito hace que focalicemos en el "resultado", en vez de en el proceso. La palabra "Dirección" implica dirigirse hacia, focalizar la atención en un determinado sentido. Una Dirección es mucho más flexible, admite mucho mejor los errores y "salidas" del camino, y permite realizar pequeños pasos, ya que cualquier tamaño de paso te permite avanzar. También permite volver al camino que hemos elegido, sin tener que "abandonar" si en algún momento nos hemos salido. 

Para ello: 
- Planteate el "PARA QUÉ": Esa DIrección, ¿te acerca hacia la persona que quieres ser, la vida que querrías vivir?. Pregúntate PARA QUÉ querrías llevar a cabo ese propósito. Por ejemplo, un clásico, "Perder peso". ¿Quieres perderlo porque realmente te preocupan los efectos sobre tu salud, y lo que eso puede significar para las personas que te importan? ¿O sólo para que tu pareja/familia deje de darte la lata? Es mucho más probable que pongas "manos a la obra" si la razón es importante para ti; si lo haces por complacer a otros, o "para que te dejen en paz", la "voluntad" para llevarlo a cabo durará poco...Cuanto más te importe, más probable es que lo hagas. 

- Describe la DIRECCIÓN: "Voy a comer más sano" (en vez de "voy a hacer dieta"), "hacer más ejercicio" (en vez de "voy a ir al gimnasio), "exponerme" a cosas en inglés (ver series, leer libros, aprovechar oportunidades de hablar en inglés...), "fumar menos cigarros" (en vez de "Voy a dejar de fumar").  

- Elige CONDUCTAS CONCRETAS que se encaminen en esa dirección. Por ejemplo, en vez de (o además de) ir al gimnasio, caminar hoy 10 minutos más, o subir UN piso andando; o comer HOY algo más verdura y/o fruta; o no fumarte ESE cigarro... un cigarro menos ya es un paso más en la dirección elegida. Esto facilitará que tengas un menú mucho más amplio de conductas a realizar, y siempre se pueda hacer algo, por pequeño que sea, que te acerque a la situación deseada.

- Focaliza en el PROCESO, en vez de en el Resultado: Poner el foco en pequeños pasos que te acerquen a la situación deseada facilitará mucho la mejora . Y toda conducta sucede AQUÍ Y AHORA. 

- Sé AMABLE contigo mismo; sea cual sea la Dirección que has elegido, habrá días y semanas que no estemos a la altura de nuestras expectativas.. . y es normal, porque somos humanos. Un hecho fundamental es que siempre, en cualquier momento, podemos volver a empezar, volver al camino, realizar cualquier conducta, por pequeña que sea, que nos haga avanzar en la dirección elegida.

 
Lo realmente importante es hacer algo, dar un paso, aunque sea pequeño... cada pequeña gota va llenando un cubo… y hasta el viaje más largo empieza con el primer paso...

martes, 20 de diciembre de 2016

¿Felices Fiestas?: Sugerencias para vivirlas lo mejor posible

Hay personas a las que les encantan estas fiestas. A otras, les dan igual; a otras muchas, realmente no les gustan… El caso es que las fiestas, la “Navidad”, está aquí, y hay que vivirlas de alguna manera.
Algo que llama la atención es que el mero hecho de que nos deseen “Felices Fiestas”, o “Feliz Navidad”, a veces desencadena todo un debate dentro de nuestra cabeza; el hecho de “tener la obligación” de ser feliz hace que nuestra mente se pone a intentar “validar”, o no, esa “felicidad”; e, incluso, se ponga a buscar argumentos a favor…o en contra. “¿Feliz?” puede decirnos “¿Feliz teniendo que aguantar a mi cuñado/suegra/hermano/amigo el pelma?¿Feliz gastando sin parar? ¿con el estrés de ir corriendo de un lado para otro? ¿pensando regalos, algunos estúpidos y por cumplir? ¿Feliz cuando me falta "fulanito/a"?”… En lugar de entrar en desigual batalla con nuestra mente, pueden ser útiles estas sugerencias para vivirlas mejor:

1.- Sientate unos momentos a reflexionar y busca una "brújula" para guiar tu conducta y elegir en qué inviertes la energía en estas fechas. Piensa en lo que es realmente importante para tí en la vida ¿Tu familia? ¿Tu pareja? ¿Tus hijos? ¿Tus amigos? ¿El trabajo? ¿Lo que piensen los demás? Puede ayudarte seleccionar tres aspectos (de esos u otros que te importen) y focalizar tu energía y actividades en ellos, en vez de dispersarte con "lo que hay que hacer" y "lo que te demanda el entorno".

2.- Planifica tus compras, escalona los gastos y "resiste" el impulso de gastar demasiado... Aquí puedes encontrar unos consejos en este sentido.

3.- Si vas a algún evento o celebración, que sea, o bien porque te apetece realmente, o bien porque ELIGES ir, porque está en el camino de la persona que quieres ser (¿la pareja que quieres ser acompaña a su compañero/a con la familia política, aunque no tenga ganas? ¿El amigo que quieres ser va a esa cena/juerga aunque no te apetezca mucho?); si no hay más remedio que ir, al menos puedes negociar limitar el tiempo de estancia.

4.- Evita las discusiones inútiles: Hay personas que sólo se ven en estas fechas, personas con las que no se coincide en valores, opiniones, o “rencillas pasadas”, y en muchos casos se producen auténticas batallas campales. Antes de entrar en guerra, reflexiona ¿realmente merece la pena entrar en discusiones bizantinas que no llevan a ninguna parte, más allá de un desahogo puntual? Si crees que no merece la pena, lo mejor es tratar de controlar la propia conducta: no saques temas polémicos, y si alguien te “provoca”, no respondas ni “entres al trapo”; intenta cambiar de tema o retirarte un momento “al baño” o “a buscar algo a la cocina”, lo suficiente para tener tiempo para reflexionar y controlar tu conducta. Las personas que te importan y tu mismo/a lo agradecereis.

5.- Céntrate en el Presente: Es la única manera de VIVIR.... lo pasado ya no está y el futuro aún no ha llegado. Deja todo preparado para poder vivir la situación concreta, en la que puedes estar con las personas que te importan. Muchas veces estamos tan pendientes de que “todo salga bien”… ¡que para cuando queremos darnos cuenta, la situación ha pasado! Lo importante es vivir la celebración de acuerdo a lo que es importante para cada uno de nosotros.

6.- Hay una silla vacía: Es imposible no recordar a los que no están, bien porque han fallecido (aquí puedes encontrar unos consejos para esa situación), o bien porque ya no están en nuestra vida; lo que sí podemos hacer es focalizar en las sillas que están llenas, y en hacer cosas que vayan en línea con la vida que deseamos construir a futuro.

7 - Por último, si odias estas fiestas, y celebrarlas no está en el camino de la persona (pareja/padre o madre/hijo-a/amigo-a) que quieres ser, no olvides que no es "obligatorio" celebrarlas...¿Cómo? Si te es posible, viaja a un destino donde no se celebre tanto; también puedes quedarte en una casa "libre de Navidades" y aprovechar para ver esas pelis, leer ese libro o terminar ese puzzle que siempre quisiste hacer y nunca haces.

En cualquier caso, ocúpate de controlar lo que puedas controlar, y lo que no… mejor aparcarlo y seguir centrándote en hacer cosas que te lleven hacia la vida que quieres.

Lo realmente importante es ELEGIR como te quieres comportar en estas fiestas... y dar el paso siguiente, aunque sea pequeño... hasta el viaje más largo empieza con el primer paso... 

¡Te deseo que tengas las Fiestas que elijas vivir!

viernes, 25 de noviembre de 2016

Mejora tu salud física y emocional practicando la gratitud



La mente humana tiene como objetivo la supervivencia. Y cuando nuestros antepasados poblaban la sabana, los que más sobrevivían y “se perpetuaban” eran los que más hijos tenían, mejores pieles, más alimentos, mejor alojamiento….  Por ello, una de las cosas que hace nuestra mente es buscar siempre “más y mejor”; para ello, suele focalizar en aquellas cosas que nos faltan o de las que percibe no tiene suficiente. Para ella… lo que tenemos nunca será suficiente y siempre faltará algo. Es su forma de ayudarnos a la supervivencia. 

Y, sin embargo, eso hace que no focalicemos tanto en las cosas que sí tenemos. La gratitud es una práctica que mejora y beneficia nuestra salud física y psicológica. Según algunos estudios, las personas que practican el agradecimiento, tienen, entre otros, los siguientes beneficios: 

  • Gestionan mejor el estrés
  • Enferman con menos frecuencia.
  • Duermen mejor y se sienten más descansadas.
  • Tienen menores niveles de tensión arterial
  • Realizan ejercicio con más regularidad.
  • Tienen más energía, entusiasmo, determinación y concentración.
  • Hacen más progresos hacia objetivos vitales importantes para ellos (académicos, interpersonales y de salud
  • Conectan más con las cosas que son importantes para ellos
  • Establecen y mantienen lazos familiares y sociales más fuertes.
  • Realizan más acciones de ayuda a otras personas, lo que en sí mismo también beneficia la salud.

Aquí sugiero algunas actividades que pueden aumentar la práctica de la gratitud:


1.- Dedicar un minuto a identificar aquellas cosas básicas que tienes, que solemos considerar “lo normal”, como tener un techo, una cama, electricidad, agua corriente, potable y caliente, comida asegurada, transporte asegurado…. 


2.- Hacer un listado (físico o mental) de personas que agradeces tener o haber tenido en tu vida. Recordarlo y “desempolvarlo” de vez en cuando.


3.- Expresar de alguna manera tu gratitud a esas personas.“Sentir gratitud y no expresarla, es como envolver un regalo y no darlo”. (William Arthur Ward). Eso no sólo se hace “dando las gracias” de forma verbal y puntual  si no que también hay otras maneras, como hacer algo por ellas, interesarse de alguna manera por como están, retomando el contacto si hace tiempo que no se tiene …


4.- Dar las gracias habitualmente a las personas que te rodean: al panadero, al médico, a los compañeros, a tu pareja, a la familia…


Lo realmente importante es hacer algo, dar un paso, aunque sea pequeño... cada pequeña gota va llenando un cubo… y hasta el viaje más largo empieza con el primer paso...