Le Corde Sensible. Magritte

Le Corde Sensible. Magritte
Le Corde Sensible. Magritte, 1960

domingo, 11 de septiembre de 2016

TALLER DE INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MINDFULNESS


¿Sientes que a veces tus emociones te bloquean y/o te dificultan vivir la vida que quieres, la consecución de tus objetivos, y/o las relaciones con otras personas? Este taller puede dotarte de herramientas que permitan gestionar mejor tus emociones y pensamientos, facilitando que realices acciones hacia la vida que deseas vivir.

“Aprendí que la valentía no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre el miedo. El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo.” (Nelson Mandela)

Las emociones forman parte, indiscutiblemente, de la vida de las personas. Intervienen, de una u otra manera, en todo lo que hacemos; en como percibimos, procesamos y actuamos en nuestra vida. A veces nos ayudan… y a veces nos bloquean, nos “secuestran”, nos impiden vivir la vida que deseamos, ir hacia nuestros objetivos, relacionarnos con otros como desearíamos. Esto hace que la Inteligencia Emocional, (es decir, la habilidad de ser consciente de las emociones, discriminarlas, y regular la conducta cuando dicha emoción aparece y parece dominarnos), sea especialmente útil para tener una mayor capacidad de dirigir los pasos hacia lo que realmente deseamos vivir, hacerlo más eficazmente y de forma más saludable.

Por otro lado, el Mindfulness es una práctica que tiene una larga tradición desde la antigüedad, que últimamente se ha  popularizado en la cultura occidental a través de la adaptación que ha realizado la psicología científica. Con su práctica, aprendemos a relacionarnos con los pensamientos y emociones de una forma diferente a la habitual, a conectar mejor con nosotros mismos, a ser más conscientes de nuestra experiencia, y a estar más centrados en el presente sin dejar que el estrés, las preocupaciones, el malestar o los recuerdos, nos alejen de la vida que deseamos vivir. 

Este taller va dirigido a desarrollar habilidades para la inteligencia emocional, incluyendo técnicas de Mindfulness (adaptadas del programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness de la Universidad de Massachussets),  así como otras técnicas basadas en la vanguardista Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). El objetivo es que el participante tenga herramientas que le permitan gestionar mejor sus emociones, relacionándose de manera diferente con sus pensamientos y emociones, y de esta manera mejorar en aquellas áreas de su vida que son importantes para él o ella, como pueden ser las relaciones con otros, el trabajo, el ocio, los hijos… 

Al igual que cualquier otra habilidad, requiere de entrenamiento, de manera que el resultado final dependerá del nivel de práctica. Se trata de un taller muy práctico y experiencial en el que, además, el trabajo en grupo facilita un espacio de aprendizaje, a través de múltiples ejemplos y ejercicios.

En el taller, estructurado en 8 sesiones, vamos a trabajar:
  • Conocer cómo funcionan las emociones y para qué sirven
  • Aprender a identificarlas, discriminarlas y regular nuestra conducta ante ellas.
  • Salir del modo de funcionamiento en “piloto automático”.
  • Vivir en el momento presente sin que nos dominen las preocupaciones del pasado y del futuro.
  • Percibir los pensamientos y emociones de malestar sin dejarnos manejar por ellos.
Fechas y Horario: 
  • Opción 1: en 8 sesiones de 1,5h de duración: Jueves 29 de septiembre,6, 20 y 27 de octubre,3, 17 y 24 de noviembre y  1 de diciembre; Horario: de 19.30 a 21.00h 
  • Opción 2: en 3 sesiones de 4h de duración: viernes 7, 28 octubre y 18 de noviembre; Horario: de 16.30 a 20.30

Lugar: Padilla, 57, 1º A izda. 28006 Madrid

Precio por taller completo:

Cuota general: 170€: (40€ reserva de plaza y 130€ al inicio del curso)

Clientes, antiguos clientes y personas en situación de desempleo: 150€: (30€ reserva de plaza y 120€ al inicio del curso)
 
Más información y reserva de plaza: por medio de mail a cavanillas@cop.es, o al teléfono 606336183.

Reserva de plaza: por medio de mail a cavanillas@cop.es


¡¡Plazas limitadas!!

martes, 12 de julio de 2016

Sácale el máximo partido al verano de 2016: 6 ideas que te ayudarán a hacerlo.

​El verano ha vuelto a llegar. Cada uno lo vivimos según nuestra forma de verlo, y las circunstancias que cada uno vive. Hay quien tiene vacaciones y sitio para ir, y le apetece muchísimo, y quien no le apetece nada, por el lugar, la compañía, las circunstancias…. Hay quien no tiene vacaciones por exceso de trabajo; hay quien no tiene vacaciones porque no tiene trabajo; y quien tiene vacaciones pero no dinero o lugar donde ir… 

Para todos ellos… aquí van algunas sugerencias para sacarle el máximo partido a esta época, te pille dónde y cómo te pille. ¿Recuerdas cuando éramos niños y el verano parecía durar para siempre? a veces no depende tanto del dónde, cómo del qué hacemos y dónde focalizamos la atención. El verano no se limita sólo a los días de asueto, significa también, (incluso trabajando, estudiando, o buscando trabajo…) días más largos, oportunidad de tomar algo en terracitas, ratitos de playa/piscina/paseo por la montaña… 

1.- Siéntate unos momentos a reflexionar y busca una "brújula" para guiar tu conducta y elegir en qué inviertes la energía en estos dias. Para ello, puede ayudarte pensar en la siguiente cuestión: si este verano fuera el ultimo de tu vida, ¿en qué areas querrías haber invertido tiempo y energía? ¿Tu familia? ¿Tu pareja? ¿Tus hijos? ¿Tus amigos? ¿El ocio? Elige focalizar tu energía y actividades en esas áreas, en vez de dispersarte con "lo que hay que hacer" o dejarte llevar por "lo que siempre haces" en ese sitio o epoca.

2.- Céntrate en el presente: Es lo único que existe, el único sitio donde se VIVE .... lo pasado ya no está y el futuro aún no ha llegado. ¿Cuántas veces invertimos parte de nuestro tiempo en pensar lo que pasará “cuando volvamos a nuestra vida normal”? El verano es un momento excelente para vivir el presente y centrarnos en nuestros sentidos. Pasa de vez en cuando unos minutos mirando a tu alrededor “como si fueras un extraterrestre” y lo vieras todo por primera vez… cierra los ojos y trata de hacer un “listado” de los sonidos que escuchas… nota el viento, el sol, la toalla, la mochila, sobre tu piel… saborea la cañita, la sandía, o la ensaladilla… “recréate” en los sabores y los olores… y si la mente se va, al pasado o al futuro, tráela amablemente otra vez de vuelta a lo que están notando tus sentidos en ese momento.

3.- Desconecta, o al menos reduce, el “contacto” con dispositivos electrónicos como smartphones, tablets, ordenadores, al menos durante las vacaciones “establecidas”… Si estás de vacaciones, leer cosas de trabajo no sólo no te va a ayudar a avanzar en ellas, si no que tampoco te va a ayudar a recargar pilas. Muchas aplicaciones de correo permiten dejar un mensaje de “Fuera de la oficina; si pasa algo urgente contacta con…”, y ya lo resolverá alguien o tú mismo/a a la vuelta. Igualmente pasa con las redes sociales; está bien publicar en Facebook/Twitter/Instagram lo que estás haciendo… ¡pero si lo sigues mucho, te estás perdiendo gran parte del presente! Además de que el uso de los dispositivos electrónicos, agota mucho la vista y el cerebro por la elevada estimulación que genera… ¡aprovecha en estas fechas que se puede disminuir su uso!
4.- Invierte energía en hacer cosas que te gusten y en las cosas/personas que te importan. Es el momento de volver a jugar al pádel, al mus, hacer manualidades, charlar con los amigos, dedicar tiempo a tu pareja, a tus hijos, tus mascotas,…

5. Evita las discusiones inútiles; en estas fechas, en que pasamos más tiempo con nuestra pareja, hijos, o familia (propia o política), hay más oportunidades de que aparezcan roces. Antes de entrar en conflicto, reflexiona ¿realmente merece la pena entrar en discusiones bizantinas que no llevan a ninguna parte, más allá de un desahogo puntual? Si crees que no merece la pena, lo mejor es tratar de controlar la propia conducta: no saques temas polémicos, y si alguien te “provoca”, no respondas ni “entres al trapo”; intenta cambiar de tema o retirarte un momento “al baño” o “a buscar algo a la cocina”, lo suficiente para tener tiempo para reflexionar y controlar tu conducta. Las personas que te importan y tú mismo/a lo agradeceréis.

6.- Incrementa el ejercicio físico (aunque sea simplemente pasear) y pasa más tiempo al aire libre. Durante el resto del año pasamos mucho tiempo sentados y encerrados… aprovechemos el buen tiempo para salir al aire libre y ejercitar nuestro cuerpo. Cada vez más estudios indican mejoras en indicadores físicos y psicológicos en relación con el ejercicio físico, especialmente con “romper con el sedentarismo” (puedes repasar esta  entrada de blog sobre el tema)
Lo realmente importante es ELEGIR como te quieres comportar este verano... y dar el paso siguiente, aunque sea pequeño... hasta el viaje más largo empieza con el primer paso... 
¡Saca el máximo partido de tu verano del 2016! ¡Nunca tendrás la oportunidad de volver a vivirlo!

jueves, 16 de junio de 2016

Reduce tu estrés mejorando tu estrategia para afrontar los problemas

​En "El señor de los Anillos. La Compañía del Anillo" (2001), Frodo tiene un momento de "bajón", y le dice a Gandalf "Ojalá el anillo nunca hubiera llegado a mi; ojalá nada de esto hubiera ocurrido". Gandalf le responde: "Eso desean quienes viven estos tiempos; pero no les toca a ellos decidir: tú solo puedes decidir que hacer con el tiempo que se te ha dado"

Vivir conlleva, necesariamente, el afrontamiento de situaciones difíciles, no deseadas, o estresantes, en todos los ámbitos vitales. Todos, si vivimos lo suficiente, tendremos problemas laborales, sentimentales, con los amigos, con la familia.... Lo que cambia de unas personas a otras son las estrategias que utilizan para afrontar dichas situaciones.

La psicología lleva tiempo analizando dichas estrategias, y cómo el uso de unas u otras influye en los niveles de estrés de las personas. 
 
Una clasificación que resulta especialmente útil sería:
Fuente
  • Estrategias Activas: La conducta de la persona se orienta a “hacer algo”, bien para solucionar el problema, o, si no existen soluciones viables, para gestionar las emociones (que inevitablemente van a aparecer) de forma que no le bloqueen. (Por ejemplo, buscar información sobre el problema)
  • Estrategias Pasivas: Se orientan a evitar, bien la realidad del problema (negación) o las emociones que van ligadas a el. (Por ejemplo, darle vueltas a “Ojalá no me hubiera pasado….”)
Un estudio realizado con personal del contingente español desplegado en Irak, ha verificado que las personas que utilizaban el estilo de afrontamiento activo presentaban menos estrés que los que utilizaban estilo pasivo de afrontamiento. Es decir; aquellas personas que intentaban mejorar previamente la información sobre el problema; tenían diseñado un plan de acción y lo seguían; relativizaban el problema, por ejemplo utilizando el humor; o buscaban de apoyo social; estaban menos estresados que aquellos que presentaban "pensamientos sobre que no hubiera ocurrido", culpación de otros, o alejamiento o negación del estresor. 
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Por poner un ejemplo, imaginemos a María; tras varios años trabajando en contabilidad en una situación muy cómoda, una reorganización de su empresa hace que cambie el contenido de su puesto, y pasa a llevar aspectos fiscales. A María la nueva tarea no le gusta nada. Y puede tomar diferentes medidas: puede pedir un cambio de puesto, o presentarse a otras vacantes, de su organización o fuera; también puede buscar información para mejorar su formación en el nuevo puesto. Todas estas estrategias serían activas y ayudarían a reducir el estrés de María.

Por el contrario, si María enfoca su energía a quejarse y contarle repetidamente a su entorno cercano la desgracia que le ha sucedido, o dedica tiempo a fantasear con los tiempos en que "disfrutaba" de su trabajo, o incluso a desear que un meteorito caiga sobre la persona que le cambió de puesto, lo más probable es que sus niveles de estrés aumenten.

La mayoría de las veces no podemos elegir lo que nos pasa en la vida; lo que sí elegimos es cómo reaccionamos a lo que nos pasa.

 Y tú, ¿cómo afrontas los problemas? ¿De forma activa o pasiva? Si crees que puedes mejorar en tu estrategia de afrontamiento, puedes cambiar tu conducta... Lo realmente importante es dar el paso, aunque sea pequeño... hasta el viaje más largo empieza con el primer paso.

sábado, 2 de enero de 2016

¿Otra vez los mismos propósitos de año nuevo que los años anteriores? Algunas cuestiones para que este año sí los cumplas



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 Cada año por esta época nos planteamos “propósitos de año nuevo”… que con frecuencia son los mismos que nos hemos ido proponiendo en los últimos años, y que no hemos conseguido cumplir ¿Por qué nos pasa eso? ¿Podemos hacer algo para cambiarlo?

  
1.- La elección: A veces, fijamos el propósito por motivos poco “motivantes”; elegir objetivos porque “es lo que debería hacer”, o “lo que los demás esperan de mí”; pero si en el fondo no son importantes para nosotros, disminuye mucho la probabilidad de trabajar en su consecución. Te propongo tres ejercicios, que te pueden ayudar en esto de la elección:

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- Planteáte: si realmente pudieras pedir a los Reyes Magos lo que quisieras, ¿qué les pedirías? Si la respuesta es “dinero”, plantéate a qué dedicarías el dinero, o el tiempo que te compraría ese dinero; conozco poca gente que desee ser recordada por “ser el/la más rica del mundo”. Una vez definido el deseo, planteate en pasos pequeños y realistas cómo podrías acercarte un poco más a eso en el próximo año.
- Identifica dos o tres de tus momentos favoritos de este 2015: ¿Qué estabas haciendo? ¿Con quién? Puede ser algo sencillo, como recibir un mensaje de alguien a quien amas, o pasar tiempo haciendo algo que te encanta. Normalmente, esos momentos no requieren mucha inversión económica; requieren inversión en tiempo; y si tus propósitos van dirigidos a tener más momentos de ese tipo, irán más dirigidos a lo que te importa. (inspirado en este artículo)
- Si se grabara un video de tu vida a principios de 2017, ¿qué te gustaría estar HACIENDO más frecuentemente de lo que lo haces ahora? Cuando focalizamos en lo que querríamos HACER es más fácil alcanzar un objetivo; metas como “ser más feliz/más tranquilo/a/, estar más delgado o más sano” son demasiado abstractas como para poder llevarse a la práctica. (inspirado en este artículo)

2.- "Lo bueno, si breve, dos veces bueno": Es recomendable  ponerse uno o dos propósitos como máximo... Si te pones  muchos más es posible que te "disperses" y no te centres en ninguno.

 3.- ¿Cumple los requisitos M.E.T.A? 

Fuente
-M de “medible”. ¿Qué indicador vas a utilizar para medir en qué grado has alcanzado/estás alcanzando el objetivo? Por ejemplo, si el objetivo es "Ir al gimnasio", ¿cuántas veces por semana deberías haber ido en 3 meses? Si es "Perder peso", ¿cuantos kilos deberías haber perdido en X meses? Esto te ayudará a "redirigir" tu conducta si no se están cumpliendo los indicadores, o a redefinir el objetivo si no era Alcanzable. Define el indicador y escríbelo para poder ir consultando durante el año.

-E de “específico”. Cuando más detallado, mejor. Si te planteas como objetivo "Adelgazar", o "Mejorar el nivel de inglés",es más bien una "expresión de deseos" que un objetivo. Uno más adecuado sería "Perder 10 kgs", o "Asistir al 80% de las clases del curso de inglés de tal sitio". Un alto nivel de detalle en la definición del objetivo, además, también te ayudará a concretar mejor la M del principio. Por ejemplo, si quieres "Conocer gente nueva" para encontrar pareja o hacer nuevos amigos, detalla cómo lo vas a hacer; "me voy a apuntar a tal actividad o a tal página de internet".

- T de “temporalizado”. ¿Cuándo lo quieres hecho realidad? ¿Cuándo vas a realizar las conductas que has decidido? Por ejemplo, "Ir al gimnasio los lunes, miércoles y viernes a las 8"; o "hacer 2 actividades al mes donde conozca gente nueva" 

- A de “alcanzable”. ¿Ese objetivo está dentro de tus posibilidades reales? Por mucho que lo desees, es complicado hacerse modelo de alta costura con 45 años y midiendo 1,58m ....Es importante también que esté definido en términos de TU CONDUCTA, que es lo que tú puedes controlar. Por ejemplo, "Encontrar pareja" no está dentro de tu control; dentro de tu control está "Conocer gente nueva", haciendo cosas como las que he referido en la "E".


Lo realmente importante es dar el paso, aunque sea pequeño... hasta el viaje más largo empieza con el primer paso...y el camino hacia tus propósitos de año nuevo empieza ¡AHORA!